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Las reformas, ajustes y factores externos que definirán el comercio exterior este año

Iniciamos un nuevo año muy peculiar dentro del marco del comercio exterior mexicano. Me atrevería a calificarlo como un parteaguas que viene a traer cambios significativos en el sector y marca un “antes y un después” que, te aseguro, ya estás sintiendo desde cualquier área a la que te dediques. Las reformas, actualizaciones y nuevas medidas marcarán este 2026 en la forma en la que hacemos girar al mundo. 

Te saluda Emmanuel G. Martínez, de Negocios Internacionales 2.0, y aquí te cuento cuáles son las seis tendencias en el comercio exterior mexicano para este 2026 y ¡cómo sobrevivirlo! 

  1. Reforma a la Ley Aduanera.

Quizá el tema más relevante sea la controversial reforma que busca mejorar la eficacia y eficiencia del sector aduanero. Fue publicada el 19 de noviembre de 2025 mediante un decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones, y que recientemente entró en vigor el 1 de enero de 2026. 

Entre sus principales cambios y novedades destacan la digitalización y la tecnología, el expediente de comercio exterior, la Manifestación de Valor Electrónica (MVE), las obligaciones de los agentes aduanales e importadores, los regímenes aduaneros, las empresas IMMEX, las nuevas causales de embargo precautorio y mayores exigencias en los procesos, entre otros. 

Toda esta serie de cambios, por naturaleza humana, genera incertidumbre al escuchar términos como “mayor control” o “aumento en la rigurosidad de los procesos”. Sin embargo, si eres una empresa que cumple con todo en regla, no deja todo al último, se actualiza, se capacita y sabe adaptarse a esta reforma, te darás cuenta de que tus despachos pueden fluir sin problema e incluso obtener beneficios al cumplir cabalmente con lo que se exige. 

  1. La Manifestación de Valor Electrónica (MVE).

Este requisito no es nuevo dentro del comercio exterior mexicano. Lo que sí es nuevo será su cumplimiento obligatorio para todos los importadores, el cual entrará en vigor el próximo 31 de marzo de 2026. 

¿Por qué las autoridades están exigiendo ahora su cumplimiento? A manera de resumen, por las malas prácticas de algunos importadores que han incurrido en conductas desleales como la subvaluación de mercancías, o en otros términos, el famoso dumping, con el objetivo de disminuir la carga tributaria y pagar menos impuestos. 

Ante este escenario, las autoridades dijeron “¡hasta aquí!”, y por ello la MVE se vuelve obligatoria para comprobar el valor real de las mercancías. La entrada en vigor estaba prevista para el año pasado, pero la Ventanilla Digital de Comercio Exterior colapsó debido a la saturación del sitio web. 

Habrá una segunda oportunidad. Mi recomendación es que practiques desde ahora en la ventanilla, realizando ejercicios de “prueba y error”. Es mejor equivocarse hoy que cuando la MVE sea obligatoria en su totalidad.  

  1. La Renegociación del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (TMEC)

Se aproxima la renegociación de uno de los tratados comerciales más importantes del mundo: el TMEC. Esta revisión se dará gracias a la cláusula “Sunset”, que establece evaluaciones cada seis años. 

De acuerdo con diversos analistas, Estados Unidos podría aprovechar esta revisión para presionar por reglas más estrictas en temas de seguridad nacional, comercio digital, propiedad intelectual y supervisión del capital chino en México. Existen escenarios especulativos en los que México podría quedar fuera del tratado o en los que Estados Unidos decida terminar el acuerdo e iniciar uno nuevo. 

Lo cierto es que la dependencia comercial y económica trilateral se ha consolidado cada vez más. Prueba de ello es que México se convirtió en el principal socio comercial de Estados Unidos hace ya algunos años. Desde mi punto de vista, ambos países se necesitan para fortalecer la región e impulsar las cadenas productivas, aunque será clave estar atentos a las políticas comerciales agresivas de Donald Trump, de las cuales ya fuimos testigos con la imposición de aranceles a nivel global. Hay que reconocer que la actual administración mexicana ha sabido negociar y manejar este contexto.  

  1. Los aranceles de México.

Tanto el 29 de julio como el 11 de diciembre de 2025, todos fuimos testigos de lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, “un aumento a la tarifa de importación para países con los que México no tiene tratado”, un aumento que va desde el 10%, el 20% y el 50% para algunos productos dentro de sectores en específico, así como el del 33.5% para la importación bajo el esquema de paquetería. Esta serie de aranceles que golpean en su mayoría, a los productos originarios de China, aunque también de Corea del Sur, Brasil o India, al no tener un TLC con estos países. ¿Por qué motivo esta medida? Bueno, se especula que es el resultado de la presión de Estados Unidos por la guerra comercial con China, pues desde 2017 durante la primera administración de Trump, se vió un aumento considerable desde la presencia de productos chinos en México, por lo que se dice que se busca disminuir su presencia al imponer estas sanciones. Dentro de mi punto de vista, apoyo esta medida impuesta por el gobierno, pues todos hemos visto cómo han afectado a las industrias como el calzado, el textil, el juguete, automotriz, entre otros, por la llegada de productos chinos más baratos que los consumidores prefieren pagar pero que ponen en desventaja a nuestras empresas mexicanas.  

5.La infraestructura logística. 

Mucho se habla de reformar leyes, pero poco del papel que juega la infraestructura logística del país. Puertos, aeropuertos, redes ferroviarias, cruces fronterizos, carreteras y puentes son los principales puntos de entrada y salida de nuestras importaciones y exportaciones. 

Hoy vemos que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) está rebasado por la demanda. Por otro lado, el Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA) aún no cumple con las expectativas de complementar al AICM en vuelos comerciales. Muchos importadores terminan realizando despachos en aduanas alternas tras intentar operaciones bajo el régimen de tránsito interno hacia el AIFA. 

Ni hablar del Tren Interoceánico, que ha reportado accidentes y no parece estar listo para manejar el volumen de comercio exterior proyectado. A esto se suma la inseguridad en carreteras y puentes, evidenciada por las manifestaciones de transportistas del año pasado. Considero que la infraestructura logística ha sido descuidada en años anteriores y seguirá dando de qué hablar en 2026. 

  1. La Geopolítica como factor externo.

Por último, y no menos importante, la geopolítica será un factor decisivo para el comercio exterior mexicano en 2026. Los factores externos marcarán el rumbo del país, ya que de ellos dependerá el crecimiento comercial y económico. 

Las tensiones de Estados Unidos con países como Venezuela, Irán, Groenlandia, Cuba, Canadá y, por supuesto, México, serán puntos de inflexión para el comercio internacional. Tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional han proyectado una desaceleración comercial derivada de las medidas impulsadas por Trump. 

Esto puede impactar directamente en los volúmenes comerciales, la balanza comercial e incluso en la inflación. A ello se suman conflictos como la guerra en Ucrania, el conflicto en Gaza, y posibles tensiones entre Taiwán y China, Medio Oriente, Corea del Norte o incluso el conflicto entre India y Pakistán. 


Emmanuel G. Martínez
Negocios Internacionales 2.0